jueves, 16 de agosto de 2007

Testudo graeca ibera

Morfologìa

La coloración de los ejemplares de esta especie varìa mucho, pudiéndose encontrar ejemplares incluso completamente negros en zonas altas, y ejemplares con marcas de un color amarillo muy brillante por ejemplo en la zona sur de Turquìa (Antakya) o en Siria (Aleppo).
Las zonas donde ejemplares de este tipo aparecen son extremadamente calurosas en verano, por lo que las diferencias en la coloración pueden tratarse de una ayuda a la regulación térmica del animal, para evitar la subida excesiva de la temperatura.
En contraste, ejemplares de zonas altas, donde las temperaturas son más bajas, son más oscuros, lo que produce una más eficiente absorción de calor.

Dentro de una misma población de tortugas pueden encontrarse ejemplares de diferente matiz, de más oscuro a más claro.
Los ejemplares pequeños suelen tener unos colores más vivos que los adultos.
Las hembras alcanzan una media de 20 cm. de longitud, y los machos de 18 cm., aunque se han encontrado en libertad ejemplares considerablemente más grandes.

Alimentación

Es un animal herbìvoro, y se alimenta de plantas silvestres como trébol, diente de león, diversos tipos de leguminosas, etc.

Comportamiento en el medio natural

En primavera, en la costa de Turquìa, la actividad durante el dìa comienza a las 8:30-9:30, cuando las tortugas salen de sus madrigueras.
Dependiendo del tiempo, la siguiente hora la dedican a tomar el sol con la cabeza y patas extendidas para aumentar la superficie expuesta al sol.
Esto suele llevarse a cabo en un radio de un metro de distancia de su madriguera, que está normalmente construida debajo de arbustos.
Sobre las 10:30 la mayorìa de las tortugas están ya pastando, actividad que continúa hasta entorno las 19:00.

En verano, cuando la temperatura es muy alta, suelen disminuir su actividad al mediodìa. Aproximadamente a las 20:00 (o antes en dìas frios), las tortugas regresan a la madriguera a pasar la noche; esta no es necesariamente la misma del dìa anterior, sino que puede ser otra cercana al lugar donde estaba alimentándose (puede ser un agujero que encuentre, una madriguera ocupada con anterioridad por otro animal, o una cavidad hecha por ella misma).

Los huevos de la Testudo g. ibera son más grandes que los de la T.g.g., y son ovales en vez de esféricos.
Suelen ser de unos 36x30 mm, y cada puesta consiste en entre 6 y 8 huevos, aunque hembras más grandes pueden poner hasta 12 huevos.
Los huevos son puestos de mayo a junio, y las crias salen entre agosto y septiembre.

Entre octubre y noviembre comienzan la hibernación, excavando madrigueras debajo de grandes rocas o debajo de los mismos arbustos usados para pasar la noche.


En las ruinas de las ciudades Lyceas de Xanthos y Kaunos pueden encontrarse muchas tortugas escondidas entre los restos arqueológicos.
Sólo los ojos más expertos son capaces de descubrirlas, pasando inadvertidas para los demás turistas.

La gente común suele ver a las tortugas con simpatìa, y consideran que trae mala suerte matar una de ellas.
Algunas mueren en las carreteras, pero los conductores parecen intentar evitar atropellarlas.

Turquìa tiene unas de las poblaciones más numerosas y sanas de tortugas terrestres (pueden encontrarse desde ejmplares jóvenes hasta adultos), y por ahora parece que no están bajo una amenaza inmediata, al contrario que las poblaciones de tortugas del norte de Àfrica.

Artículo publicado en Todo sobre Tortugas