miércoles, 8 de agosto de 2007

Información General sobre las Iguanas

Las iguanas verdes viven en estado silvestre en los bosques tropicales desde el norte de México hasta Perú y el sur de Brasil, en países e islas que presenten una humedad y temperatura elevada.

Las iguanas viven en las montañas, sobre los árboles a una altura de unos 15 ó 30 metros, alcanzando los rayos solares que necesitan para mantener su calor interno, ya que ellas son ectopoiquilotermas, es decir, el calor para su metabolismo interno lo reciben del medio y no lo producen ellas. Pasan el día escalando las ramas y tomando sol en sectores cercanos al agua. Su color verde brillante les ayuda a protegerse contra depredadores entre los vegetales los cuales come: hojas, flores y frutas. Las iguanas más viejas viven más alto en los árboles donde hay más luz y es más seco, en cambio las iguanas jóvenes viven más cerca del suelo, ya que requieren de un ambiente con una humedad mayor.

Las iguanas no se encuentran en vías de extinción en ninguna parte del mundo, aunque fueron extintas en las islas Barbados. Actualmente, se encuentran en el apéndice II de la Convención para el Comercio Internacional de Especies Protegidas de Flora y Fauna Silvestre, CITES, lo que significa que no están amenazadas de extinción, pero pueden llegar a estarlo a menos que su comercialización sea estrictamente regulada.

La mayoría de las mascoterías vende iguanas nacidas y mantenidas en criaderos para este fin y no son sacadas de las selvas húmedas. En centroamérica es muy común encontrar estas granjas de iguanas que las crían para venderlas como mascotas y para comerlas también.

El cuidado que las iguanas requieren, es mayor que el que dice tener el vendedor de mascotas, pero no mucho mayor. Además debes considerar que con las iguanas se gasta mucho dinero, en terrarios, visitas al médico veterinario, calefacción, etc. y mucho tiempo, en preparar la comida, domesticando a la iguana, sacándola al sol, etc.

En caso de cualquier problema con las iguanas, hay que llevarlas inmediatamente donde un veterinario especializado en reptiles. Nunca (o casi nunca) se debe confiar en el vendedor de mascotas. Ellos sólo necesitan mantener a los animales vivos el suficiente tiempo hasta venderlos.

Lo mejor es manipularlas con precaución. Si se toman de la cola, ellas la sueltan al igual que la lagartijas, aunque después les vuelve a crecer, pero más corta y se les puede infectar cuando está recién cortada. En este caso, hay que limpiarles el resto de cola con abundante agua, agua oxigenada y alcohol yodado para desinfectar.

Las iguanas cambian la piel constantemente; el tiempo que transcurra entre cada muda, dependerá de la comida, el estrés de la iguana, el terrario y otra serie de factores. No es necesario sacarles la piel cuando esta se está cayendo, pero sí puedes ayudarle sacándole los pequeños trocitos de piel que les quedan en la cara, es decir, los trocitos que le quedan alrededor del tímpano, ojos, lápida sub-timpánica, orificios nasales, papada y boca con mucho cuidado de no lastimarlas.

Algunas personas acostumbran bañar a las iguanas, acto que debe tener algunos cuidados: el agua debe estar tibia y no fría ni hirviendo; si el agua tiene un alto contenido de cloro, es mejor no bañarlas o agregarle unos minutos antes al agua unas pastillas anticloro que son usadas para desclorar el agua de los acuarios de peces. Las iguanas en estado silvestre nadan en pequeños arroyos y ríos, así que esta acción no les afecta para nada. Además a algunas iguanas les gusta defecar dentro del agua.

Las iguanas alcanzan la madurez sexual aproximadamente a los 16 meses de edad, pero son consideradas adultas a los 18 meses y, por lo menos, 21 cms. de largo.