lunes, 5 de noviembre de 2007

Procedimiento de limpieza por sifonado de fondo

Si la limpieza que se va ha realizar es a fondo y concienzuda (como se deben realizar al menos una vez al año en acuarios que tengan filtros de fondo), recomiendo sacar la plantas, con mucho cuidado y dejarlas en un recipiente con agua para que no se sequen o marchiten, insisto, si la limpieza del acuario va ha ser a fondo. La razón fundamental es que muchos detritos se acumulan en los alrededores de las raíces y pueden ser causa de producción de Nitritos aun después de un cambio parcial, con el consiguiente problema de disminución de pH y el aumento de los compuestos nitrogenados tan tóxicos para los peces (NO2 y NO3).

En general, si la limpieza que se va ha realizar del fondo es rutinaria, sacar las plantas del acuario no es necesario, pues esta operación puede dañar las raíces si no se realiza con sumo cuidado, además del trastorno que se le ocasiona a los peces. Aunque quien debe valorar esto será el aficionado, según las necesidades de su acuario.

Hay diferentes sistemas para llevar a cabo la limpieza pero, a mi juicio, el sistema más eficaz, rápido y limpio, es el sifonado del fondo con un tubo cilíndrico de unos 7cm de diámetro, que dispone en uno de los extremos una tapa con un orificio con oliva, acoplándole una goma de 16 mm, por donde saldrá el agua que será la que contenga toda la suciedad eliminada del acuario (el orificio con oliva es la zona donde el sifón se reduce para la conexión del tubo de desagüe, ver utensilio de sifonado).

Este sistema realiza la limpieza por vasos comunicantes, las piedras se limpian con el propio agua del acuario, arrastrando la materia orgánica sólida y semisólida, detritos, hojas desprendidas y cualquier elemento extraño.

La fuerza de arrastre de este sistema de limpieza depende del flujo que imprimamos al sifonado, a mayor flujo mayor fuerza de arrastre y, por tanto, más grandes o de mayor peso podrán ser las partículas que limpiemos.

Para cargar el sifón se introduce el tubo dentro del acuario y por el otro extremo se absorbe, haciendo vacío, hasta que consigamos que salga agua, de manera que ahora estamos en disposición de realizar una limpieza de acuario simultáneamente a un cambio parcial de agua, ya que este proceso implica una perdida parcial de agua que luego habrá que añadir.

Para una correcta utilización del sifón tenemos que hincar literalmente el tubo de 7cm de diámetro en la grava (una vez cargado) y dejar que el flujo del agua la remueva y la levante arrastrando la suciedad que hay entre ella, se levantaran las piedras, que tendrán que ser controladas para que no se introduzcan por el tubo de vaciado, estrangulándolo de vez en cuando, haciendo que caigan de nuevo al fondo, parando el proceso cuando se observe que el agua sale clara y limpia. Se cambia de posición el sifón para limpiar otra zona hasta que de está manera se realice la limpieza de todo el fondo del acuario. Debemos prever la cantidad de agua que sacamos durante este proceso para no realizar un vaciado de más del 25 % o 30%, pues no es recomendable hacer cambios parciales de grandes cantidades de una vez.