jueves, 27 de septiembre de 2007

Podredumbre bacterial de las aletas

Es difícil diagnosticar la bacteriosis de aletas en los inicios de la enfermedad. Esto es así porque apenas existen síntomas visibles, como no sea un ligero enturbiamiento del borde de una o más aletas. Por lo general esta enfermedad comienza en la aleta caudal.

Este enturbiamiento parece tener dos etapas diferentes:
1º una ligera opacidad poco perceptible, que por lo general se manifiesta en un pequeño sector del borde de la aleta afectada.
2º un enturbiamiento, ligeramente blanquecino, que abarca un sector más grande o todo el borde de la aleta atacada.

En el primer caso se debería al inicio de la colonización del organismo por parte de las bacterias; en el segundo se trataría de una defensa del organismo ante el ataque.

Sea como fuere, este es el momento en que más fácilmente se puede remitir la enfermedad ya que los tejidos aún no han sido deteriorados en profundidad y una simple desinfección de la zona afectada suele ser suficiente.

En poco tiempo el enturbiamiento se va convirtiendo en una línea bien marcada, definidamente blanquecina, que abarca el tejido blando del borde de la aleta. Esta línea no es otra cosa que la desintegración del tejido atacado a lo que se suma un aumento de secreción epitelial y conjuntivo que produce el propio organismo.

A partir de esta etapa la enfermedad puede tomar dos cursos paralelos:
- El proceso de colonización comienza a progresar destruyendo no sólo los tejidos blandos, sino los radios cartilaginosos de la aleta, de modo que la aleta se va disolviendo poco a poco hasta quedar resumida a un muñón;
- A la colonización original, generalmente producida por Pseudomonas fluorescens y Aeromonas liquefasciens, se le suman Mycobacterium sp. y Myxobacterias del género Cytophaga columnaris y otras. Por otra parte, los tejidos necrotizados servirán de hospedaje para hongos de los géneros Saprolegnia y Achyla.

Las Myxobacterias que son colonizadores secundarios, con el transcurso del tiempo pasan a ocupar un lugar preponderante dado su poder de destrucción de proteínas. Mycobacterias son las responsables de enfermedades tales como tuberculosis (ver fotos izquierda y más abajo).

Una vez que la colonización destruyó la aleta y se localiza en el pedúnculo caudal, la enfermedad se torna muy difícil de remitir ya que para ese entonces estará colonizado el torrente sanguíneo dando lugar a una septicemia.

Tratamiento

Aunque Schäperclaus no recomienda la pincelación sobre las zonas afectadas porque las tinturas suelen dañar los tejidos del pez, el autor de ésta nota ha obtenido resultados satisfactorios en el tratamiento de casos individuales (en particular peces de porte medio a grande) mediante la utilización de iodo orgánico (Povidona-iodo, solución con la marca Pervinox o similares) diluido en partes iguales en agua destilada y en varios casos utilizándolo puro (sin diluir). Los peces así tratados (en las primeras etapas de la enfermedad) se colocaron en acuarios de cuarentena a temperatura máxima según la especie que se tratara y con agua perfectamente limpia.

- Cuando la enfermedad se comenzaba a tratar en una etapa un poco más avanzada, se obtuvieron resultados favorables mayores al 50% con oxitetraciclina (Terramicina) disuelta previamente en agua tibia y colocada directamente en el acuario contaminado a razón de 500 mg. cada 50 litros de agua, renovándose 1/3 del agua cada 24 hs y repitiendo la medicación durante cinco días.

- En casos más severos, cuando el deshilachamiento de las aletas se encontraba aún más avanzado, se utilizó con éxito el agregado de cloramfenicol (Chloromicetyn de Parke Davies o similares) en la comida a razón de 1 mg. por gramo de alimento (o sea 250 mg. en 250 gramos de pasta). Debemos reconocer que, en nuestro caso, muchas veces hemos suministrado sobredosis sin que se hayan notado alguno de los problemas que se suelen señalar en la literatura. Sin embargo teóricamente sería lógico suponer que, en particular en pecílidos, la sobredosis de cloranfenicol debería producir por lo menos una esterilidad temporal. Este tipo de alimentación debe suministrarse durante tres días consecutivos.

Los tratamientos actualizados

- La Enrofloxaxina (Producto de venta exclusivamente en veterinarias) a razón de 1 ml de solución inyectable cada 100 litros de agua, diluidos directamente en el acuario es la medicación que recomendamos. En nuestro caso utilizamos Enrofloxacina de diversas marcas comerciales con excelentes resultados en casos bastante avanzados (incluyendo los ataques de Aeromonas en Symphysodon sp. y Myxobacterias). La dosis se repite a las 48 horas. La Enrofloxacina se extrae mediante una jeringa provista de aguja (desinfectando la tapa y la aguja con alcohol puro), y se puede agregar directamente en el acuario o diluirlo previamente en un recipiente adecuado para luego distribuirlo en el acuario. El Dr. Carlos Moreno (Salta) recomienda la utilización simultánea de Tripaflavina al 1% (1 gramo cada 100 litros) como antiinflamatorio. El autor de esta nota ha observado que la Tripaflavina produce efectos fotofóbicos en los peces, por lo que deberá mantenerse el acuario con muy poca luz mientras dure el tratamiento.

Por otro lado, toda manipulación de tripaflavina debe realizarse con cuidado puesto que al menos uno de sus componentes es altamente cancerígeno.

Durante los tratamientos debería desconectarse todo tipo de filtros reemplazándolos por difusores de aire. Finalizado el tratamiento se reemplazará diariamente 1/3 del agua del acuario durante los siguientes cinco o seis días, incorporando a partir del tercer día un filtro con carbón activado hasta que desaparezca por completo cualquier residuo de los medicamentos empleados.

Durante el reemplazo del agua se debe producir un sifoneo profundo, extrayendo el agua desde abajo de las placas succionando por los tubos (o picos) extractores. Debajo de las placas se habrá depositado una importante cantidad de biomasa que de no extraerse será caldo de cultivo para bacterias anaeróbicas.

El mejor tratamiento es siempre la prevención: alimentación buena y variada, higiene y control de la calidad de agua, son los puntos a tener en cuenta por el aficionado. En este caso serán excepcionales los casos de enfermedades. La cuarentena de los peces nuevos es también fundamental para evitar contagios.

Gentileza de www.elacuarista.com