martes, 13 de noviembre de 2007

Hibridación

Este es un fenómeno muy frecuente en el mundo de las tortugas. Para poder entender bien este hecho, antes deberemos definir el concepto de especie:

Se considera que dos animales son de una misma especie si tienen descendencia y ésta es fértil.

Esto significa que si cruzamos tortugas de dos géneros o especies distintas su descendencia no sería fértil.

En cambio si se cruzan tortugas de dos subespecies distintas, al pertenecer a la misma especie las crías serán fértiles.

Normalmente si se produce hibridación entre dos subespecies distintas, las crías tienen unas características intermedias: no son iguales que ninguno de los dos progenitores. Si luego estas tortugas se volvieran a cruzar entre ellas, con el tiempo acabarían teniendo las características que fueran dominantes.

Algunos ejemplos de hibridaciones:

- Es muy común la hibridación de Trachemys scripta de distintas especies. La más habitual es la hibridación entre Trachemys scripta scripta y Trachemys scripta elegans (estos híbridos se venden en muchos comercios creyendo que son T.s scripta o T.s. troosti). Este cruce se reconoce por tener el caparazón bastante verdoso (como las T.s. elegans), la cabeza con una gran mancha amarilla con una pequeña zona roja.
Este cruce es también habitual en la naturaleza, puesto que ambas especies tienen una distribución que se solapa en algunas regiones de Estados Unidos. En realidad, entre ambas subespecies encontramos la distribución de Trachemys scripta troosti, que es probable que sea la evolución de cruces entre ambas subespecies (ya que tiene características distintivas de las dos subespecies).

- La otra hibridación más frecuente es entre Testudo graeca y Testudo hermanni. Al pertenecer a distintas especies, las crías no son fértiles y no se pueden reproducir.
El caso de las Testudo graeca es muy singular, ya que tiene una distribución muy amplia. Debido al aislamiento de poblaciones se reconocen varias subespecies. Lo curioso del caso es que se han llegado a cruzar dos subespecies distintas obteniendo crías estériles, lo que ha hecho plantear a mucho autores la existencia de especies a parte (Testudo ibera).