lunes, 19 de noviembre de 2007

Sustrato

El sustrato es muy recomendable para habitáculos con tortugas pequeñas ya que éstas ensucian poco. Son una buena manera de añadir decoración. Son una excelente ayuda para filtros pequeños.

Funciones del sustrato

1. Ocultar los residuos peligrosos entre sus gránulos, evitando que queden en suspensión y afecten al animal.

2. Evitar que las tortugas practiquen la Coprofagía (comerse los excrementos), un hábito que en condiciones específicas podría generar Septicemia (infecciones de la sangre) en el esófago y patologías gástricas. En la naturaleza, las tortugas viven en aguas que están en permanente movimiento, por lo que nunca vuelven a entrar en contacto con los parásitos que excretan.

Recomendación

Se recomienda prescindir del sustrato cuando el animal ha llegado a cierto tamaño, y su capacidad de ensuciar es muy grande, para que la suciedad no encuentre obstáculos que la retengan y un filtro de gran potencia pueda hacer bien su trabajo.

Sustrato adecuado

Piedras de un tamaño mayor al de la boca de las tortugas. Mientras más grandes mejor, pues usaremos menos, y las tortugas no las removerán.

Pueden ser:

-Piedras gruesas: de un grosor mayor a la boca de nuestras tortugas, para evitar que se las traguen. Pueden ser piedras de playa, que antes de ser usadas deberán ser hervidas varias veces para sacarles la sal.

-Cantos rodados: Piedras de río que tienen los cantos rodados (sin filos) para evitar cortes en las tortugas.

Sustrato inadecuado

La Gravilla es un sustrato inadecuado por las siguientes razones:

Las tortugas tienen la tendencia a escarbar, y al hacerlo en la gravilla dejan mucha en suspensión, lo que hace ver el agua "turbia". Además dicha gravilla es succionada por el filtro y daña el motor.

Puede ser ingerida por las tortugas y causarles problemas digestivos. Por ejemplo, si se les da alimentos que no flotan, y que se posan sobre la gravilla, las tortugas ingieren accidentalmente la gravilla al tragar los alimentos sumergidos. Lo mismo sucede si quedan restos de comida, o el olor de la gravilla les atrae. También se afirma que las tortugas pudieran ingerir el sustrato por sufrir de falta de minerales (Harmut Wilke).

Tragar gravilla en grandes cantidades puede provocar la muerte por una obstrucción del tracto gastrointestinal. Evitar este riesgo es mucho mejor que lamentarlo.

Altura del sustrato

El sustrato debe tener una altura mínima de 1,5 cms. y un máximo de 3 o 4 cms. Una altura mayor podría crear una zona de anaerobiosis (zona con poca o nula concentración de oxígeno) que causa putrefacción pudiendo ser cultivo de una flora bacteriana potencialmente patógena para nuestras tortugas.

Limpieza del sustrato

Cuando cambiemos el agua del acuario podremos lavar el sustrato, cepillando cada pieza (se necesita paciencia). Lo ideal sería lavar el sustrato cada 10 días, aunque podría lavarse cada 2 o 3 semanas dependiendo del filtro. Otra opción pudiera ser sacar todas las piedras y dejarlas en una fuente con un poco de agua, y luego comenzar a revolver las piedras, para que el roce entre estas provoque que se limpien.

Cuando cambiemos el agua del acuario y removamos el sustrato, veremos la gran cantidad de elementos que ocultaba: heces, restos de comida, escudos y piel mudada.

Alcances

Nunca deberemos recoger piedras de la calle para usarlas como sustrato, pues no sabemos que compuestos les cayó, como petróleo (que las deja inservibles). Siempre utilizaremos piedras que se saquen de un entorno natural.

Decoración

Para decorar el habitáculo se puede poner alguna piedra grandecita de forma o color llamativo, alguna rama sumergida o un tronco de esos de acuariofilia tratados donde la tortuga podrá apoyarse, esconderse o curiosear.