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sábado, 28 de julio de 2007

Iguanas: hábitat y agresiones

Las iguanas son unos animales que tienden a defenderse cuando se sienten atacados. Hay que tener en cuenta que son reptiles cuyo ámbito natural es la selva y sus reacciones están provocadas por su fuerte instinto de autoprotección. Cuando sea necesario manipular una iguana, es preciso tener en cuenta los consejos que se citan a continuación.

Cuando se adquiere un animal de estas características, hay que tener pensado de antemano que requiere un lugar amplio para vivir. Esto es así porque una iguana adulta puede llegar a medir 1,5 metros de largo. Es imprescindible equipar este espacio con una serie de artículos del todo necesarios para que esta mascota tan especial disfrute de las mejores condiciones de vida.

Condiciones de habitabilidad


El terrario debe tener las siguientes medidas: en el caso de que vaya a ser ocupado por una iguana joven (aquellas con menos de 18 meses), deberá medir 80 cm. de largo por 70 cm. de ancho por 100 cm. de alto. Si es una iguana adulta la que lo va a habitar, es decir, una con más de tres años, el habitáculo medirá 3 m. de largo por 1,5 m. de ancho por 2 m. de alto.

Además, ha de disponer de una placa calefactora, un tubo fluorescente emisor de rayos UVB, un recipiente para la comida y otro para el agua, siendo este último lo suficientemente grande como para permitir que la iguana se bañe en él. Los tubos fluorescentes sirven para que el lagarto sintetice correctamente la vitamina D3. También es bueno colocar en el terrario ramas secas para que la iguana pueda trepar por ellas.

Temperatura y humedad

Con respecto a la temperatura del hogar de este animal, a lo largo del día deberá oscilar entre los 28ºC y 32ºC y, durante la noche entre los 19ºC y 25ºC. Para conseguir estas elevadas temperaturas en la época invernal, existen numerosos modelos de calefacciones.

Es recomendable evitar el uso de las piedras calefactoras, ya que pueden llegar a los 40ºC, lo que repercutirá negativamente en la salud del reptil. Antes de introducir de forma definitiva a la iguana en el terrario, hay que probar el equipo calefactor. Esto se debe a que pueden desarrollarse fallos eléctricos. Para apagar y encender la calefacción se puede hacer uso de un temporizador.

Por otra parte, debe estar situado en un lugar alejado del paso y muy iluminado. Si la iluminación del sol no es la adecuada, hay que recurrir a la artificial. Esto se debe a que la iguana puede pensar que se acerca el invierno e iniciar su hibernación. La humedad tiene que ser del 60% ó 70%, lo que se logra fácilmente pulverizado agua directamente en el terrario. Por último, para conseguir una correcta aireación, hay que sustituir el cristal superior por una malla.

Cómo manipular una iguana

Es posible entrenar a una iguana. Sin embargo, al poder ser peligroso, hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones. Por ejemplo, cuando haya que levantar al animal, hay que sujetarlo por el abdomen y las patas. Nunca se debe sostener por la cola, puesto que tiene la capacidad de desprenderse de ella. Aunque su cola volvería a crecer (no tanto como antes), podría infectarse.

No es muy común que una iguana intente morder a alguien: si lo hace es porque se siente amenazada. En estos casos es aconsejable ponerles un trapo de color negro sobre la cabeza para tranquilizarlas. Lo mismo sucede con los arañazos. Sus garras se pueden cortar para impedir que se produzcan accidentalmente.

Normalmente, las iguanas no suelen ser agresivas después de un proceso de domesticación. No obstante, en algunas circunstancias especiales es posible que dejen ver su furia, sobre todo los machos. Uno de los métodos para combatirlo es proporcionale un muñeco de plástico durante la época de celo.

Fuente: Mis Animales

martes, 27 de febrero de 2007

Enfermedades de las Tortugas

Generalmente nuestras tortugas dejan de comer un poco antes del periodo de hibernación, pero otras tantas no es por eso... aquí les brindo un artículo muy interesante que leí en Tortugomania.cl

Inapetencia

Esto suele ocurrir muchas veces cuando la tortuga junto con su acuario es trasladada a otra posición dentro del hogar de uno, ya que les produce un shock y dejan de comer por unos días, pero que con el tiempo empezaran a comer.
Sucede también con el cambio de alimento que le hacemos bruscamente, la tortuga deja de comer, en algún caso demora, por que alimento comprado es de muy mala calidad que al final comen por hambre (preocúpate siempre por la calidad del producto).

Suele suceder cuando la tortuga esta terminando de hibernar, deja de comer, pero al pasar de los días comerá. Para todos los párrafos que menciones, no esperes más de tres días, de lo contrario llévala a un veterinario que las examine.
Una vez me sucedió esto con mis tortugas, la lleve al veterinario y me dio unas vitaminas muy buenas, que ayudaban al metabolismo de la tortuga además de ayudarla a comer, excelente producto

Hay que tener mucho cuidado con nuestras mascotas no tradicionales... una gran cantidad de veces pensamos que no necesitan demasiado cuidado, por ejemplo, las tortugas, pero no es tan así. Si decidimos adquirir un animal, debemos hacernos responsables de tal.

Así disfrutaremos de su companía y ellos de nuestras atenciones. :-)

viernes, 23 de febrero de 2007

Accesorios imprescindibles para tu tortuga


Has decidido compartir tu vida con una tortuga. Como animal de compañía, resulta radicalmente diferente a otras mascotas más tradicionales como, por ejemplo, un perro o un gato. Se trata de una experiencia muy enriquecedora, sobre todo, para los más pequeños de la casa, ya que podrán sentirse responsables del nuevo miembro de la familia, mientras que con un can o un felino doméstico, un adulto deberá estar más pendiente durante momentos esenciales tales como el paseo o el cepillado.

Sin embargo, la tortuga también necesita de una serie de condiciones indispensables para asegurar su óptimo bienestar. En primer lugar, la mayoría de las tortugas que se comercializan actualmente dependen del medio acuático para sobrevivir. El hecho de necesitar un hábitat diferente al nuestro, responde a determinadas peculiaridades de las que debes informarte.

El acuario: la pieza clave

El primer objeto que debes adquirir es un acuario. Existe una gran diversidad en cuanto a tamaños y formas. Resulta realmente útil adelantarse al futuro desarrollo de tu nueva mascota comprando un habitáculo lo más grande posible, así no tendrás que desechar los que vayan quedándose pequeños y gastarte más dinero a la larga.

Un aspecto fundamental es que en la confección del acuario se haya usado silicona inocua para las juntas, puesto que los químicos afectan a la salud de su inquilino. Además, debe tener rampas a sus costados de manera que tu reptil pueda tomar sus baños de sol, tan necesarios para el buen funcionamiento de su organismo. Debe disponer de sitios soleados y sombríos.

Luz y limpieza

La iluminación es un aspecto que carece de importancia si tu acuario recibe los rayos solares. Si vives en una zona con poco sol, entonces sí que será obligado instalar algún tipo de luz artificial en el acuario de tu tortuga. Los tubos fluorescentes representan un opción económica e ideal, además, su instalación no es tan compleja.

Día a día, tu acuario se irá poniendo sucio debido a los restos de comida y a las defecaciones de tu mascota. Para no tener que estar cada dos por tres cambiando el agua para prevenir enfermedades, la mejor manera de limpiar y oxigenar constantemente el líquido, así como de evacuar los excrementos y demás partículas en suspensión, es adquirir un filtro.

En el mercado existe una inmersa variedad de los mismos en cuanto a precio, calidad y modelos. Lo más importante es que te fijes en la capacidad del filtro. Si tu acuario tiene 80 litros, es ilógico que compres un filtro de 150 litros, ya que no te servirá porque el chorro de agua que dispara es demasiado grande y el acuario para tortugas debe tener poca profundidad.

Cuidado con el agua

Otro de los complementos fundamentales es el acondicionador. El agua corriente contiene muchos elementos químicos, como el cloro, sales y flúor, que disueltos en el acuario provocan irritaciones cutáneas. Un ejemplo muy sencillo son las cañerías de cobre por donde tiene que pasar el agua para llegar a nuestros hogares. Durante el trayecto se desprenden pequeñas dosis de cobre, perjudicando la vida del reptil.

Por último, es preciso señalar que, a efectos decorativos, un acuario se verá más atractivo si colocas rocas y piedras, pero asegúrate de que carecen de aristas que puedan dañar a tu mascota.