martes, 27 de noviembre de 2007

Compresor de aire

El desarrollo de la vida en el medio acuático está estrechamente relacionado con el nivel de oxígeno y de CO2 en disolución. Los seres acuáticos, peces, plantas y microorganismos, necesitan ,en diferente medida, que el agua contenga un nivel de gases en disolución suficiente para realizar sus procesos biológicos.

Con el avance de la técnica aplicada a los acuarios podemos elegir entre varios tipos de soluciones para mantener el agua con unas características óptimas. Una de ellas, económica y de sencilla instalación, es el uso de un compresor de aire.

Este pequeño aparato resulta interesante como fuente de aire para un difusor de burbujas o para un filtro interior de placas modulares, que se dispone debajo del substrato de arena.

Funcionamiento:

El compresor está formado por un electroimán de polaridad variable que hace oscilar un imán cada vez que se invierten los polos magnéticos. Esta oscilación se transmite a una membrana de goma produciendo una vibración rápida que da lugar a la absorción y expulsión de aire de forma continua.

El continuo movimiento de todos los componentes del compresor produce el desgaste de estas piezas, lo que nos exige que realicemos algunas sencillas operaciones de mantenimiento y recambio si queremos que dure en perfecto estado y a pleno rendimiento durante muchos años.

Limpieza:

Un compresor, independientemente de la marca y modelo, se puede desmontar en su totalidad para poderlo limpiar o recambiar las piezas que se hayan deteriorado con el uso.

Se debe limpiar la válvula que regula el caudal de aire. Esta suele ser un tornillo que rosca sobre un muelle en el exterior de la caja del compresor.

El compresor absorbe el aire por unos pequeños orificios que suelen estar protegidos por un disco de espuma que realiza la filtración del aire. Estos filtros de espuma se deben sustituir o lavar cuando estén sucios. La duración de estos filtros estará relacionada con la cantidad de humos o polvo que afecten al compresor.

El interior del compresor está formado por una serie de pequeños conductos para el aire regulados por válvulas en forma de pequeñas membranas de goma. Todos estos conductos se suelen obturar con el tiempo dando lugar a que disminuya el caudal de aire que produce el compresor.

También, se deben limpiar las pequeñas membranas que realizan la función de válvula de aire. Estas membranas (en forma de pequeños discos de goma de pocos milímetros de diámetro) se suelen recubrir de una capa de carbonilla que aumenta la adherencia de la membrana, lo que hace que se pegue al orificio por donde debe pasar el aire y haga disminuir, así, el caudal de aire del aparato.

Dónde se debe situar el compresor:

La ubicación ideal del compresor de aire debería ser por encima del nivel del agua del acuario. Esto es así para prever que se inunde de agua cuando está apagado, debido al fenómeno de absorción que se produce cuando deja de insuflar aire. Al dejar de funcionar, el aire que contiene el tubo que conecta con el difusor de burbujas retrocede, produciendo un efecto de vacío que produce la absorción del agua del acuario en sentido contrario a la salida de aire. Esto puede ser peligroso si volvemos a poner en marcha el compresor estando lleno de agua (se suele quemar el electroimán).

En la práctica, es factible colocar el compresor por debajo del acuario sin que se corra el riesgo de absorción del agua, siempre y cuando el difusor esté en buen estado. Es difusor impide que el agua penetre en el tubo.

Cómo eliminar el ruido molesto:

Lo más recomendable es adquirir un aparato de calidad que tenga un nivel aceptable de ruido debido a las vibraciones de su funcionamiento.

El mejor sitio para situar el compresor es dentro de la mesa que soporta al acuario. Se debe colgar en uno de los laterales de la mesa mediante un trozo de cordel para que amortigüe las molestas vibraciones.